Si tu grifo monomando presenta problemas, es probable que se deba a la falta de mantenimiento o al desgaste de alguna pieza. Aquí te explico los más comunes:
- Grifo que gotea:
- Causa: Generalmente, es por una junta o empaque desgastado, o un cartucho cerámico defectuoso.
- Solución:
- Cierra la llave de paso del agua (fría y caliente) antes de comenzar cualquier reparación.
- Desmonta la maneta: Busca un tornillo oculto (generalmente debajo de una tapa decorativa, a menudo con indicadores de color azul y rojo) y retíralo con un destornillador plano o una llave Allen. Quita la maneta con cuidado.
- Retira el embellecedor del cartucho: Puede estar enroscado o a presión.
- Accede al cartucho cerámico: Afloja la contratuerca que lo sujeta con una llave inglesa y extráelo.
- Inspecciona: Revisa las juntas y el propio cartucho. Si están desgastados o dañados, reemplázalos por unos nuevos compatibles con tu modelo de grifo.
- Limpia si hay cal: Si el cartucho solo está sucio por cal, puedes intentar limpiarlo sumergiéndolo en vinagre blanco.
- Vuelve a montar: Coloca el nuevo cartucho (asegurándote de que encaje correctamente en las guías), aprieta la contratuerca, coloca el embellecedor y la maneta.
- Abre el agua y prueba: Verifica que no haya fugas.

